Transcurridos
unos años, decide difundir este cúmulo de piezas musicales y coreográficas recogidas
en su camino. En 1911, constituye la Compañía de Arte Nativo del Norte Argentino,
la que fue integrada con una composición muy particular; los músicos y
bailarines, no eran, aun, artistas profesionales, eran músicos y bailarines
populares, gente del pueblo real, muchos de ellos del interior de la provincia.
Para su debut solicitan la contratación del Teatro 25 de Mayo de la ciudad de
Santiago del Estero, inaugurado el año anterior en homenaje al Centenario de la
Patria... Como podrán imaginar, la respuesta del gobierno de una sociedad, cuyo
espejo era la oligarquía terrateniente porteña y a través de ella, Europa, le
responde que: “...el teatro estaba destinado solamente a compañías de primer
orden...”[1].
Haciendo caso
omiso de estos reveses, contrata un pequeño teatro privado, el Pasatiempo del
Águila[2],
realizando su debut con singular éxito. El diario “El Siglo”, en su edición del
17/06/1911, nos habla de una asistencia de “…1.207 almas”[3]
(sic.), cifra más que notable para la época.
Alentado por
este primer paso, realiza una gira por Tucumán, en donde luego de la primera
función, se presentó el empresario del Teatro Belgrano, lugar donde se
presentarían, manifestando que, por orden del intendente municipal, se le cerraban
las puertas porque consideraba indecoroso que las botas sucias de sus paisanos
pisaran las tablas de un teatro adonde asistía lo más aristocrático de la
sociedad.
Compañia de Arte Nativo del Norte Argentino (1911)
[1] CHAZARRETA A. – “Juicios acerca de la obra Folklórica de
Andrés A. Chazarreta” – Pág. 16 - Imprenta López – Buenos Aires, 1949
[2] Teatro perteneciente a Pablo Mazure que, luego de esa presentación
fuera clausurado por el gobierno municipal (no se puede establecer el motivo),
pero lo llamativo de esta situación es que don Pablo Mazure decide construir
una sala de cine, el “Petit Palais”,
la primera de Santiago.

No hay comentarios:
Publicar un comentario